Horarios

Dom.Sep.26 11:30 PM EDT
Dom.Oct.03 1:30 PM EDT
Dom.Oct.17 1:30 PM EDT
Dom.Oct.17 5:55 PM EDT
Sáb.Oct.23 9:00 PM EDT
Dom.Oct.24 1:30 PM EDT
Dom.Oct.31 2:30 PM EDT

Martín Onti: Digan lo que digan

MADRID, España.- Podrán derramar lágrimas de pesar hasta una nueva oportunidad, esperar que el tiempo borre el amargo recuerdo de esta eliminatoria ante el Real Madrid, pero nada más. La cobardía se paga, a veces muy caro, y en esta oportunidad el Bayern de Múnich, ese equipo de temple tan germano y cabeza pensante, volvió a fallar en lo más importante, en el carácter que se necesita para ser Campeón, con mayúsculas!

Los muchachos, ya no tan ‘muchachotes’, de Jupp Heynckes, debieron entender que para vencer a un gran equipo de hombres se necesita otro equipo de mejores hombres, y esa fue la mayor consecuencia no asumida por el conjunto bávaro. No comprendieron a tiempo que el fútbol conlleva una relatividad tan tirana como la incertidumbre de un resultado, y que lo único que en estas ocasiones lo salva es la entrega sin límites en búsqueda de un objetivo.

No sabría aventurar lo que puede pasar entre este Real Madrid de un afortunado Zinedine Zidane, y el Liverpool de Jurgen Klopp –sí, me atrevo a decir que la Roma no tendrá alternativa posible ante los ingleses esta noche en el Olímpico y si no, me tragaré mis palabras- simplemente porque los Reds bajo el comando de Klopp no es el Barcelona bajo la acomplejada conducción de Ernesto Valverde.

La final de Kiev ya está en marcha y para entonces deben ajustarse algunas piezas tanto en los españoles como en los ingleses. A partido único los más beneficiados serán las numerosas casas de apuestas que han invadido el mercado futbolístico con una parafernalia tal que hasta se duda del albur de los resultados en detrimento del puritanismo del deporte… aunque no en una finalísima de Champions League.

Lo cierto es que, al margen de lo que suceda esta noche en Roma, el duelo entre madrileños y muniqueses nos ha dejado en claro que si bien a la suerte hay que ayudarla, lo peor es conducirla a que se aleje de nosotros. Y eso es precisamente lo que los teutones hicieron. Digan lo que digan, con el Madrid y su estirpe no se juega, y el Bayern de Múnich acaba de enterarse por enésima vez de ello, lo cual pone en juicio la tan mentada inteligencia alemana en el deporte, y otorga la razón a que los ‘90 minuti’ de Juanito son más que ‘longos’, tremendamente eternos cuando juega el Real Madrid, ya juegue donde juegue.

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!