Kylian Mbappe (i) de Paris Saint Germain y Marcus Rashford (d) de Manchester este miércoles, en un partido de la Liga de Campeones entre París Saint Germain y Manchester United en el estadio Parque de los Príncipes en París (Francia). EFE

Martín Onti: "Castigo al aburguesamiento"

MADRID, España.- Tiempos de prosperidad y de ínfulas de alta alcurnia corren en el fútbol de élite. Hay mucho dinero que confunde su valor en la insensatez de chicos que no saben controlar sus sueños. Está el castigo de recibirlo sin entender el real sentido de las dádivas por parte de los ejecutores directos del juego y también el otro castigo, el que recibe esa nueva burguesía que se olvidó de la importancia que tiene la continuidad de un negocio únicamente aceptable desde el triunfo.

No es de ahora, sino desde hace bastante ya, que ‘el fútbol le vendió su alma al diablo y este sólo reclama lo que es suyo, como dice José Ramón de la Morena. Este deporte ha entrado en un abismo tan pronunciado que los parámetros de medición son comparables solamente por la satisfacción inmediata que proporciona el éxito. La derrota no cuenta y, por ende, sucumbe quien la sufre.

Se puede tener una cobertura poderosísima a nivel económico, como es evidentemente el caso del Paris Saint-Germain que preside el qatarí Nasser Al-Khelaifi, pero, también es necesario conocer el alma oculta de una empresa, de una institución futbolística en este caso, que contiene espíritus que no provienen de la misma cuna.

Es tan fácil leer la profundidad de lo sucedido en el Parque de los Príncipes, que uno lo descubre de inmediato si se analiza lo que ha ocurrido en esta vuelta de los octavos de final de la Champions League entre el campeón de todo en el fútbol de cabotaje francés y un Manchester United en verdaderos harapos, medido en blasones que están más allá del fútbol en sí.

El hambre de gloria parece no tener lectura para los aún impávidos habitantes de la nueva burguesía del deporte, eso parece. El problema se ha transformado en un dilema social y a nadie le interesa que esto sea visto desde tal perspectiva. La relación no comprendida entre nivel económico, educativo, social y humano termina pasando factura a quienes no están preparados para absorber semejante conflicto, y en este apartado se encuentra un altísimo porcentaje de futbolistas que de repente divagan sin saber por dónde.

Tal cual lo sucedido esta noche con el PSG ante este frágil Manchester United de Ole Gunnar Solskjaer, sumado a lo del Real Madrid ante un equipo de juveniles de la vieja escuela del Ajax de Ámterdam ayer, le pasó en cierta manera también a la Roma de Eusebio Di Francesco ante el Oporto de Sérgio Conceiçâo. No todo está al alcance de todos.

Te invito a seguirme en Twitter @Ontifutbol
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!