Horarios

Dom.Sep.26 1:00 PM EDT
Dom.Sep.26 11:30 PM EDT
Dom.Oct.03 1:30 PM EDT
Dom.Oct.17 5:55 PM EDT
Sáb.Oct.23 9:00 PM EDT

Martín Onti: Arderá París

MADRID, España. - No entiendo a los parisinos, o a los franceses debiera decir. Resulta que ahora llega el tiempo de armar una guerra para defender el honor que ellos mismo vejaron en la capital de España en el juego de ida. Parece ser el momento de plantear un partido de fútbol desde lo bélico y no desde lo lúdico. Vaya manera de tener que darle vueltas a esta época contemporánea donde una posverdad debe aceptarse por legítima en detrimento de la responsabilidad futbolística que los hombres de Unai Emery deberían defender en el París.
 
Escuece, y mucho, aquella derrota ante el Madrid de Zinedine Zidane en el Santiago Bernabéu cuando la situación histórica de ese momento indicaba lo contrario. Si en el camino a esta eliminatoria el conjunto merengue partía de punto, hoy la situación ha cambiado abruptamente hasta poner en ese lugar al propio Paris Saint-Germain.
No significa esto rememorar el juego de ida por su desarrollo futbolístico sino, y sobre todo, por el sentido espiritual del antes y el después. Algo que forma parte de lo que es el fútbol, y que no se mide precisamente con la pelota entre los pies sino entre las piernas, decantó aquel encuentro para los de ‘Zizou’ y encaminó la eliminatoria también a un resultado que le posiciona como el favorito para pasar a la siguiente fase.
 
Lo sabe Emery sin Neymar, lo saben sus jugadores a puertas cerradas y, lo que es peor, lo sabe París por donde uno quiera que vaya. Bajo esas condiciones, el partido de vuelta de octavos de final de Champions League en el escenario del PSG, no conlleva extrañezas cuando escuchamos a técnico, jugadores, directivos y aficionados parisinos centrarse más en un ambiente de hostilidad extra deportiva que en planteos de carácter futbolístico.
 
Es fútbol y tanto como el punto pasó a ser banca, la realidad un ensueño y la quimera una verdad, todo es posible en el Parque de los Príncipes. Sin embargo, pretender poner a París bajo llamas no parece ser la mejor de las estrategias, paralelamente a lo que verdaderamente debiésemos esperar de este encuentro.
Pensé que Unai Emery tenía más para ofrecer, pero muchas veces, es en los momentos límites donde se conoce la real estirpe del ser humano. A decir verdad, no comprendo al estratega guipuzcoano cuando pregona una vendetta de sutiles tintes mafiosos, desde la agresividad de las gradas, y se olvida de priorizar aquellos mensajes cargados de táctica que postulaba desde sus tiempos en que dirigía al Valencia o al Sevilla.
 
La vida parece cambiar a la gente cuando de acercarse al poder se trata. Perder esta eliminatoria para Emery es en cierta manera, el final de su carrera en el club galo. Todos los sabemos, y nadie mejor que él. El juego del perdido por perdido le pone a las puertas de su propio infierno y debe pensar que compartirlo con su afición le acerca a la comunión de sus pecados.

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!