Horarios

Mar.Sep.22 12:00 AM EDT
Mié.Sep.23 12:00 AM EDT
Vie.Sep.25 12:00 AM EDT
Sáb.Sep.26 12:00 AM EDT
Mar.Sep.29 12:00 AM EDT
Mié.Sep.30 12:00 AM EDT
Jue.Oct.01 12:00 AM EDT
Sáb.Oct.03 12:00 AM EDT

LA DOBLE RESURRECCIÓN

BARCELONA, España.- La resurrección de Jesuccristo, es la creencia religiosa cristiana según la cual después de haber sido condenado a muerte, este fue resucitado de entre los muertos. Este principio absoluto y central sobre el que se edifica la teología cristiana bien nos podría servir para explicar cómo el Barcelona ha podido pasar a los cuartos de final de la Champions League tras vencer en el Camp Nou al París Saint Germain por un inconcebible 6-1.

Después del categórico 4-0 que los de Unai Emery le endosaran al Barça en el Parque de los Príncipes de París, casi nadie pensaba que los azulgrana podrían darle la vuelta a la eliminatoria y pasar a la siguiente ronda del máximo torneo europeo. Además, a escasos 7 minutos del final del encuentro en la Ciudad Condal, el resultado y las condicionantes del encuentro de vuelta por los octavos de final, tampoco permitían aventurar tamaño milagro.

Sin embargo, allí están ahora. Con la gloria eterna a cuestas y con mucha gente, incluso sus propios aficionados, despertando recién de la incredulidad de estar todavía en el camino a Cardiff.

A veces no existe la explicación cabal de los hechos, aquellas que justifiquen los resultados, que dejen tranquilos a los sorprendidos, y que silencien las incógnitas de algunos sucesos inexplicables como este partido, en que el conjunto de Luis

Enrique venció in extremis a un PSG al que le llevará un buen tiempo salir de este asombro, de esta pesadilla que vivió ante el Barça de la doble resurrección, la de estar sentenciado, vencido, decapitado antes y durante gran parte del juego.

No voy a mencionar, ni tirar de historia para acotar que el Barcelona es el cuarto equipo europeo en dar vuelta inesperadamente una eliminatoria. Pero sí me veo en la obligación de buscarle un sentido al presente de la misma, donde la remontada se dio a partir de una catarsis futbolística que trasmutó preciosismo de toque y amor al balón por trabajo y tesón empecinado e innegociable en búsqueda de un objetivo.

Con esa base de esfuerzo físico y de trueque táctico, la estrategia terminó teniendo su premio, quizás elevado, no tan merecido desde lo que estamos acostumbrados a recibir del Barcelona pero sí merecedor, a la postre, de la meta que persiguió el actual líder del fútbol español, aunque el propósito final haya estado basado en traiciones a sus propias creencias.

Esta noche, después de este partido, casi seguramente y ateniéndonos a sus propias palabras, hay alguien que no dormirá tan tranquilamente en la capital de España. Por ello el silencio es siempre aconsejable, para que ni el susurro despierte a las resurrecciones.

Martín Onti

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!