Horarios

Martín Onti: La suerte de Ernesto Valverde

BARCELONA, España.- El cuestionamiento a Ernesto Valverde tras el fortuito triunfo del Barcelona ante la Real Sociedad, tiene su justificativo con data anterior a que el conjunto culé viajara inclusive a San Sebastián. Para entonces, el técnico extremeño ya tenía decidido el once azulgrana que presentaría en el renovado estadio Anoeta y desde ese momento el error inicia su cuenta.
 
No es la primera vez que el capricho del estratega extremeño se hace realidad, ni tampoco la primera vez que su equivocación queda reflejada en el juego de su equipo. Ante los donostiarras el Barça sabe que juega, sobre todo a domicilio, con una de sus bestias negras en el fútbol español, sin embargo, poco parece importarle a Valverde una lógica que sigue desafiando hasta fantasiosamente.
 
 
 
Este era particularmente un partido para poner toda la artillería pesada, lo más competente con que cuenta el Barcelona para enfrentar compromisos cruciales en los que la única alternativa se codea directamente con la victoria. Más aún si consideramos que su co-líder era el Real Madrid -que jugaba más tarde en Bilbao ante el Athletic donde dejaron 2 puntos valiosos- los blaugrana necesitaban imperiosamente ganar en una carrera fraticida con los de Julen Lopetegui.
 
Se puede, y se debe, decir que hubo suerte y repetirlo en este caso hasta el hartazgo. Cuando sin prudencia y a sabiendas del historial que significan los enfrentamientos entre catalanes y guipuzcoanos, un entrenador insiste en alinear un mediocampo con 3 futbolistas de características tan disímiles para jugar juntos, algo está funcionando fuera de control. 
 
Flanquear a Iván Rakitic con Sergi Roberto y Rafinha en partidos como este, debe ser lo más parecido a un haraquiri de marcado estilo ‘Valverdiano’. Se sabe que una cosa trae la otra en un efecto dominó que cerca estuvo de arruinar el puntaje perfecto que todavía ostenta. Con Messi aún en la playa, Suárez luchando con sus demonios y Dembélé de viaje vaya uno a saber en qué estratosfera; Piqué jugando a Don Quijote, Semedo extraviado y Alba incrédulo, con Ter Stegen y Umtiti en estado de asombro, el Barcelona sufría lo indecible.
 
Habiéndosele advertido del inconveniente de tal afrenta, el ‘Txingurri’ se encaprichó y sacó el trío que deambuló en Anoeta hasta que llegaron los cambios en la segunda parte. Para ese entonces una escuadra venida a menos por el bajo rendimiento de su zona media y contagio grupal, ponía en peligro el éxito del actual campeón de Liga que el ingreso de los cambios adecuados encaminó a la senda victoriosa con un 1-2 que bien podría haber sido un 3-1 para la Real Sociedad de haber jugado la suerte para los locales.
 
Bastó corregir posiciones reactivando a jugadores que sentó con arbitrariedad injustificada en el banquillo y que la fortuna inestimable del juego le ayudara para encontrar el sufrido triunfo que tapara sus horrores tácticos. De él se espera, ahora, que haya aprendido lo suficiente de esta lección para no volver a cometer los mismos abusos de soberbia injustificada.
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!