Horarios

Dom.Oct.31 2:30 PM EDT
Sáb.Nov.06 12:00 AM EDT
Dom.Nov.07 1:30 PM EST
Dom.Nov.21 1:30 PM EST

Martín Onti: Esas callecitas del “Kun” Agüero

Si en el primer mundo de cada lugar se nombra un lugar recóndito, de difícil lectura para poder distinguir la felicidad de la tristeza, muy poca gente podrá comprender una esencia si la explicación no deja claro el dilema. No se intenta cambiar el recorrido de la vida, pero sí corregir comportamientos entendiendo los orígenes. 
 
Si yo les mencionara el Río Las Víboras en el distrito porteño de González Catán, pocos entenderían a qué viene citar un hilo de aguas putrefactas en las afueras de la ciudad de Buenos Aires. No quiero imaginarme si, además, hago hincapié en que alguien ha debido pasar su infancia a la vera de sus márgenes e inmerso en el difícil entorno de un barrio bonaerense como ‘Los Eucaliptus’.
 
Si a toda esta somera descripción le agregásemos que vivir en una casilla levantada con marcada humildad por la familia Del Castillo-Agüero, dependiendo de la acotada sanidad lugareña y sujeto a los efectos de una infraestructura habitacional donde lo deplorable de una amenaza de lluvia era comparable al fin del mundo, con facilidad podríamos tener conformada una situación de límites existenciales que curarían de espanto al más pintado.
 
Luego Florencio Varela, a escasos 9 kilómetros de allí y como alternativa a una modesta morada, no cambiaba en demasía el panorama que a nuestro personaje le guiaría en su niñez camino a la adolescencia. Excepto que en la nueva ‘canchita de tierra’ la puerta principal de la vivienda donde creció Sergio ‘el Kun’ Agüero se topaba con un banderín del corner, casi nada modificaba sustancialmente su presente por aquel entonces.
 
Pero, claro, llegaría el futuro, el fútbol grande, la fama, el dinero, las relaciones causales, el poder, y con este, los cambios que acechan la entidad del ser humano. Desde Florencio Varela, atravesando el ‘baldío-canchita-escenario’ de sus jóvenes días, o desde el no más lejano de ‘Los Eucaliptus’, el ‘Kun’ y su familia debían caminar primero sus buenos minutos, para así coger 2 autobuses luego, un tren después, y volver a caminar hasta el lugar de destino si les urgía un problema con solución en la Capital de Argentina. Unas 3 horas promedio de esa especie de martirio y mutismo que decapita el pensamiento.
 
Ahora, Sergio ‘el Kun’ Agüero atraviesa la ciudad desde su lujosa residencia en Barcelona, en un suntuoso coche de altísima gama y con su pasado en el bolsillo pequeño. Desanda las pulcras y asfaltadas calles de la Ciudad Condal y se queja porque llegará tarde a lo de su íntimo amigo Ibai Llanos, con quien debe colaborar en un importante ‘streaming’ burlándose del fracasado traspaso de Kylian Mbappé al Real Madrid, mientras departe la religión del mate con el camaleón vasco. 
 
El tráfico, ese que hace unos cuantos años compartía a pie con otros transeúntes porteños, hoy le impide conducir a sus anchas doblando en cada esquina barcelonesa a su ‘verdadero’ antojo y sin que le ‘toquen bocina’. Sin duda, ‘esas callecitas del Kun Agüero tienen un no sé qué’, casi como en ‘Balada para un loco’, el tango de Horacio Ferrer y Astor Piazzola.
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!