Horarios

Mar.Ene.18 2:30 PM EST
Mié.Ene.19 2:00 PM EST
Vie.Ene.21 2:30 PM EST
Sáb.Ene.22 7:00 AM EST
Sáb.Ene.22 9:30 AM EST
Sáb.Ene.22 12:00 PM EST
Sáb.Ene.22 5:55 PM EST
Dom.Ene.23 8:00 AM EST
Dom.Ene.23 11:00 AM EST
Jue.Ene.27 6:00 PM EST
Jue.Ene.27 6:30 PM EST
Jue.Ene.27 8:00 PM EST
Jue.Ene.27 9:00 PM EST
Dom.Ene.30 2:30 PM EST
Dom.Ene.30 5:00 PM EST
Dom.Ene.30 7:00 PM EST
Mié.Feb.02 6:30 PM EST
Mié.Feb.02 9:00 PM EST

Martín Onti: Del catenaccio a la Naranja Amarga

Como primera medida, se debe entender que en una competencia la esencia es primordial; casi tan importante como la propuesta y el compromiso para lograr un objetivo. Lo entendió ayer ‘in extremis’ ante una valiente Austria la Italia de Roberto Mancini en Wembley, contra la que debió tirar de sus orígenes para sacar adelante un marcador final que resultó hasta un tanto cuestionable.
 
Le volvió a suceder hace un momento a Países Bajos que acaba de sucumbir frente a una República Checa que comprendió, desde que pisó el Puskas Arena, que debía presionar en los puntos débiles de los dirigidos por Frank de Boer como condición única para aspirar al éxito y teniendo en cuenta que, primordialmente, esto es el  juego de la vida misma y los hechos que determinan estrategias y tácticas.
 
Frente a la selección de Franco Foda, ayer en Londres, la Azzurra necesitó cambiar el libreto sobre la marcha. Las exigencias y la gestión del adversario pedía a gritos volver a lo ‘de siempre’ para re-sorprender a una Austria que planteó una propuesta inesperada de juego. La actitud de los de Mancini revirtió una historia que bien podría haber tenido un final distinto.
 
En Budapest, Jaroslav Silhavý, el entrenador checo, no se olvidó jamás del fútbol, pero, esta vez le agregó la entrega incondicional que le duele a equipos conformados en la debilidad espiritual de los que no tienen alma para someterse a tareas que exigen ese ‘algo’ más, eso de lo que adolece históricamente la ‘antigua Holanda’, aquella Naranja Mecánica que disfruta del buen juego cuando las presiones no existen, pero que baja los brazos de la entrega ante los que jamás claudican.
 
Italia tiró de ‘Catenaccio’ ante una situación límite, porque tenía esa opción de cambio, y así encontró en sus raíces la llave del triunfo, aunque este haya sido sufrido. Lo logró porque maneja las alternativas para intentarlo y es dueño ancestral de esa semilla que aún sigue en las profundidades de su fútbol. 
 
Países Bajos no tuvo alternativa, porque no tiene segunda opción, y porque esta simplemente no existe en su lenguaje futbolístico. Así debió morir ante la inconmensurable actitud de los checos de Silhavý, que siendo menos equipo de fútbol fueron más sólidos en el alma con que se juega a este deporte.
 
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!