Martín Onti: "El orden de LaLiga"

MADRID, España.- Estaba en los planes que esto podía ocurrir este fin de semana. Decíamos precisamente en la previa de la jornada, que al final las cosas no cambiarían en demasía y que la lucha cuerpo a cuerpo entre el Atlético de Madrid, el Real Madrid y el FC Barcelona seguiría en esta dirección incierta. A la luz de los acontecimientos, la gran cantidad prometida de hechos previos a esta fecha, ha tenido más repercusión que las repercusiones presagiadas.

Gracias al Ingeniero Pellegrini, en el Benito Villamarín, el Cholo Simeone se desencajó un par de veces tras la línea de cal y su equipo salvó con cierta angustia un empate que lo mantiene en la cima de LaLiga; Zizou Zidane mantuvo el tipo y gracias a Benzema, Kroos y compañía, pudieron sacar de quicio a Koeman y a un Barça que vive en el límite de la paciencia que se puede sentir por un grupo de jugadores con la acotada actitud que de un campeón cabe esperar.

Nada ha quedado al límite de nada. La supuesta sentencia de candidaturas ha quedado sólo en amenaza jeroglífica y punto. La trigésima jornada sólo remarca exiguas diferencias en la parte alta de la tabla y el panorama queda más abierto, aún, para las suspicacias futuras.

El Atleti da la sensación que, como el caballo de carreras tapado para ser candidato al triunfo por varios cuerpos, se conforma con venir de atrás para sorpresa de los descreídos e imponerse aunque sea por la mínima. Demasiado tiempo jugando a ser Deportivo 1-0 terminan, al parecer, convenciendo a los rojiblancos que su destino es  obtener dividendos gracias al patrón del sufrimiento.

El Real Madrid, en esa curiosa y aceptable manera de interpretarse a si mismo como el eterno ganador, cumple con los requisitos futbolísticos sin importar que en un par de días el producto de las urgencias climatológicas ante los catalanes en la capital de reino, terminen ocasionándole problemas en Liverpool. Tanto vivir en el presente de Valdebebas, puede que haya servido para hacer a este equipo más terrenal e inmortalizar su historia.

El Barcelona, en cambio, es el menos comprensible para el análisis puro. No se puede ser práctico en este apartado con los capitaneados por Lionel Messi porque una cosa es lo meramente fáctico y otra, muy distinta y casi insondable en la superficie espiritual de los culé, es lo insustancial que la razón no entiende. Cuando de vida o muerte lúdica se trata, al Barça de Koeman hay que llevarle muy agarrado de la mano antes de llegar a ese abismo en el que sus hombres parecen hundirse.

Eso había hasta esta noche. Promesas de acontecimientos limitantes que sólo quedan en la continuidad de una historia sin certezas. Los colchoneros mantienen su ilusión a costa de unos merengues que frenan a unos desabridos azulgranas y todo sigue su curso sin modificaciones determinantes. 67, 66 y 65 puntos respectivamente en el orden descendente de los candidatos al título, es lo que nos deja este domingo la liga española.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:



 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!