Horarios

Mié.Ago.12 12:00 AM EDT
Vie.Ago.14 12:00 AM EDT
Mar.Ago.18 12:00 AM EDT
Mié.Ago.19 12:00 AM EDT
Jue.Ago.20 12:00 AM EDT
Mar.Ago.25 12:00 AM EDT
Sáb.Sep.12 12:00 AM EDT
Mié.Ago.19 12:00 AM EDT

Martín Onti: El histriónico ataque al polémico Gerard Piqué

Las más de las veces, quienes abren el radio de amplitud de una polémica no son los principales protagonistas. Me refiero a que está claro que entredichos y reyertas siempre existieron, y existirán, en el fútbol. Sin embargo, deberíamos preguntarnos hasta qué punto es admisible darle de comer a aquellos que utilizan la vileza para abrirse camino en este mundillo de la pelota.

Todos sabemos, y re-contra sabemos, lo controversial que es Gerard Piqué. Su personalidad es más que conocida por todos nosotros. Desde Canadá a Argentina, Japón a Paquistán, y Portugal a Rusia, se conocen las reacciones del defensa del FC Barcelona. Amables y convenientes en algunas ocasiones, tétricas y bordes en las más de las otras.

El problema, aparte de las discutibles posturas negociantes de Piqué, radica en la intervención de aquellos mequetrefes de turno que no hacen más que dejar expuesta su pobre educación y la pésima comprensión de la egolatría asumible por un ser humano. Muchos de estos declarados inocentes, a ojos de la culpa obvia de la que rehúyen, no hacen más que estar de sobra en este ambiente.

Debemos entender, como primerísima medida, que el fútbol es un deporte, un juego con límites que no acepta a los histriónicos con licencia para opinar escondida en el bolsillo trasero de sus pantalones. Los colores en este deporte tienen un lugar en las gradas y en los bares, en las charlas entre amigos y de entre casa. No deben, y menos con ribetes de carácter malintencionado, trascender dañinamente a lo público.

Ha habido alguien que no nombraré porque simplemente los nefastos no merecen tener identidad en nuestro medio, que se ha pasado de la raya. Una cosa es que en un estadio los aficionados señalen burlonamente a un futbolista para sacarlo de sus casillas como parte de una puesta en escena comprensible en el fútbol, y otra, muy distinta, que se utilice una posición en el circo en que se mueve para atizar, con mala leche, la vida de un deportista expuesto a la barbarie humana.

No somos quienes para solicitar castigos, porque, me imagino, ese ‘personaje’ ya tendrá demasiado con saber que esta vez ha ido muy lejos en búsqueda de la fama que persigue erróneamente y que, además, lo ha hecho en detrimento de alguien que esencialmente es un padre de familia, amén de jugador de fútbol.

Martín Onti

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!