Horarios

Dom.Sep.26 1:00 PM EDT
Dom.Sep.26 11:30 PM EDT
Dom.Oct.03 1:30 PM EDT
Dom.Oct.17 5:55 PM EDT
Sáb.Oct.23 9:00 PM EDT

Martín Onti: El fantasma del señor Gomes

Solía enfatizar Ramiro Calle, escritor español, en la habilidad de saber esconderse de los fantasmas que suelen atacarnos en el curso de nuestras vidas cuando menos lo esperamos. Cuando nos gana esa desazón de no saber qué hacer ni cómo actuar ante lo que de verdad no tiene poder de ser comprendido desde nuestra realidad, nos quedamos sin poder racionalizar nuestras reacciones y quedamos absortos y paralizados ante lo que nos afecta. Es parte de la existencia del ser humano y cada uno tiene su fórmula, exitosa o no, de salir adelante en tales circunstancias.

Desde que el portugués André Gomes llegó al Barcelona procedente del Valencia, por una suma importante que pasó a ser medida de sus aptitudes sobre el terreno de juego, el mediocampista luso acarreó sobre sus hombros el pesado criterio del aficionado que juzga con el color del dinero en el Camp Nou y complace sólo con la retribución apropiada que lee a través de la producción futbolística de quien entrega su gestión a cambio.

Es cierto que existe un tiempo de adaptación que se contempla para la emisión de un juicio final, pero, ese plazo ya excedió en el caso concreto de Gomes. Poco, muy poco ha sido el aporte positivo del medio portugués al conjunto de Ernesto Valverde y diría que menos lo fue en la etapa bajo la tutela de su antecesor Luis Enrique.

Desgraciadamente esto es fútbol, del contemporáneo para quien no comprenda que el romanticismo del balón ha muerto hace un buen rato. Un deporte que exige urgencias de entrega que no contempla alternativas de espera. Se invierte en un producto, y si este no satisface el cambio deseado -o esperado acorde a la inversión realizada- las decisiones pasan por el centro de una modificación tan rápida como menos traumática para las partes.

Este ha sido el punto de demora en la relación Barcelona-André Gomes. El luso jamás terminó de adaptarse al sistema Barça, a su entorno, a su juego, o a lo que pretendamos anteponer como justificativo y la única solución, quizás la menos dolorosa, era partir aguas antes de dañar la parte debilitada.

Como otros futbolistas que han pasado por distintos clubes del mundo, esto no es ninguna novedad. Se transforma en algo más trascendental porque viene a ser que el Barcelona es una de las instituciones de fútbol más reconocidas del mundo y fracasar allí tiene su plus malicioso de derrota del que se hace leña con mucha mayor rapidez que en clubes menores.

No es el final de la existencia ni de la entidad azulgrana ni de André Gomes, a menos que el jugador insista en probar con las mismas armas con que ha buscado infructuosamente, hasta el momento, triunfar en Can Barça. El tiempo se ha terminado y lo extraño es que ya no se haya tenido esto en cuenta con sana anterioridad porque hay quienes están marcados en la vida para no poder superar nunca sus grandes fantasmas.

Martín Onti

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!