Horarios

El Tottenham empata ante el Chelsea. ¡El Leicester City es campeón de la Premier League!

LONDRES, Inglaterra.- Un golazo de Eden Hazard, los cambios ultradefensivos de Mauricio Pochettino y la desconcentración en los minutos finales en los jugadores del Tottenham Hotspur posibilitaron la remontada del Chelsea y le entregaron el título de la Premier League al Leicester City. La euforia se desatará en el King Power Stadium el próximo sábado cuando reciban al Everton.
 
       LA PRENSA SÍ LO PREMIA: Jamie Vardy, el jugador del año para los periodistas
 
El empate del equipo de Ranieri ayer en Old Trafford obligaba a los Spurs a ganar hoy en Stamford Bridge, algo que no consiguen desde 1990. El partido comenzó redondo con dos goles en la primera mitad, pero el desmoronamiento se produjo en los segundos 45 minutos.
 
Con Dele Alli suspendido, Mauricio Pochettino colocó al coreano Heung Min-Son como ese cuarto integrante del ataque junto a Eriksen, Lamela y Harry Kane. Entretanto, Guus Hiddink quiso blindar el centro del campo con Nemanja Matic y John Obi Mikel.
 
La primera gran oportunidad del partido llegó en el zapato derecho de Francesc Fàbregas. Diego Costa recibió en el borde del área, trasladó hacia el catalán, pero su remate se fue apenas desviado.
 

Segundos antes, Kyle Walker, que ya estaba advertido por el árbitro Mark Clattenburg, cometió una fortísima falta sobre Pedro en la banda y vio la tarjeta amarilla.
 
El partido continuó con mucho contacto físico y continuas peleas. MIkel y Dembele fueron los primeros en agarrarse, luego siguieron Diego Costa y Jan Vertonghen y por último Willian y Danny Rose iniciaron una reyerta que acabó con los jugadores de ambos equipos apilados en el área técnica y Pochettino en medio del tumulto.
 

 
Pero la llave del gol para los Spurs llegó con un tanto que bien representa el futbol que han desarrollado en esta temporada. Indetenibles diagonales, perfecto aprovechamiento del espacio y una maravillosa asistencia de Lamela a Kane, quien eludió a Asmir Begovic y marcó con el arco vació su tanto número 25 de la campaña. Era el delirio de los hinchas visitantes y la desilusión momentánea de los del Leicester City.
 

Pero el Tottenham tenía más. Antes del descanso y en la zona sensible, Branislav Ivanovic regaló una pelota que vino a caer nada más y nada menos que en los pies de Christian Eriksen. Un suave, preciso y cronometrado toque hacia Son, que se coló como una bala por la espalda de Azpilicueta, lo dejó mano a mano frente a Begovic y lo batió por abajo al primer palo.
 

Hiddink intentó despertar a su equipo y para el segundo tiempo dejó a Pedro en el banco e introdujo a Eden Hazard. Lo consiguió relativamente rápido. A los 13 minutos del segundo tiempo y tras un tiro de esquina, Gary Cahill pescó una pelota suelta en el area y mandó un indetenible cañonazo al fondo de la red.
 

El Chelsea aprovechó el momento y se volcó a buscar el empate. Sus atacantes operaban con mucha facilidad y demasiado espacio entre las dos últimas líneas de los Spurs.
 
Como no podía ser de otra manera, algo que también ha acompañado a Pochettino durante toda la campaña, no pudo aguantar el miedo y realizó su primera modificación ultradefensiva. Son salió del encuentro para que Ryan Mason jugara en el centro del campo junto a Dembele y a Eric Dier.
 
Curiosamente a quince para el final Mason tuvo una clarísima ocasión para marcar el tercero, pero su remate fue detenido por Begovic. Los Spurs habían logrado calmar un poco el ímpetu del Chelsea, un poco, pero a su vez ellos ya no eran tan punzantes. Hiddink hizo lo contrario. Sacó de la cancha a Matic y le regaló a Oscar el último cuarto de hora del choque. 
 
Tener a más defensores en la cancha no es sinónimo de defender mejor, sobre todo cuando el rival te ha tomado la iniciativa. Un fulgurante contragolpe del Chelsea fue culminado de manera magistral por Hazard con un derechazo con mucha comba que se coló por la escuadra.
 

Al Tottenham ya le quedaba poco para seguir soñando. Eric Dier cometió una falta salvaje sobre Hazard que Clattenburg sancionó con amarilla, pero era claramente de expulsión.
 
El partido se pronlongó hasta el minuto 96 por las continuas broncas, las cuales nunca se dejaron de producir por la frustación del equipo que se estaba quedando sin vida. Fueron instantes de desespero para la plantilla del Tottenham mientras los hinchas del Chelsea coreaban el nombre de Ranieri y del Leicester City.
 
Una de las historias máas bonitas de la historia del mundo se hizo realidad. El trabajo, el sacrificio, la pericia y la ambición se impusieron al dinero. ¿Cuándo volverá a ocurrir? No sabemos. ¡El viejo rey ha muerto. Larga vida al rey!
 
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!