Martín Onti: Lo impecable de una medida

MADRID, España.- Hoy deberíamos sentirnos orgullosos de la última determinación que ha adoptado la FIFA. Sentenciar de algún modo unas normas que endurezcan los castigos contra los inadaptados que pululan en los estadios del mundo, hará pensar con seriedad a los clubes en tomar medidas de control frente a aquellos aficionados que no puedan demostrar civismo en un escenario futbolístico.
 
El nuevo reglamento de la Federación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA, ataca frontalmente los comportamientos considerados discriminatorios en el deporte –el fútbol en este caso- que atentan contra el color de la piel, el origen étnico, geográfico y social, el sexo, una discapacidad, la orientación sexual, la lengua, la religión, las opiniones políticas, la riqueza, el nacimiento o cualquier otro estatuto que sirva para degradar una condición humana.
 
La FIFA cruza fronteras a las que no había llegado antes para aplicar sanciones por las ofensas en cuestión y, a tenor de ello, demuestra una intención cargada de mano dura contra los infractores. Acorde al nuevo reglamento disciplinario, anunciado este jueves y que entrará en vigor este mismo lunes,  ‘Sólo si bajo circunstancias excepcionales, un partido es interrumpido definitivamente por el árbitro debido a comportamientos racistas y/o discriminatorios, será declarado perdido por vía administrativa’. Esto, tal cual lo señala el texto ofrecido a los medios por las autoridades con sede en Zúrich.
 
En el código disciplinario expuesto hoy, aunque a falta de una debida y considerable aplicación en todo el planeta fútbol, este dice que los partidos FIFA, como los de las eliminatorias de la Copa del Mundo 2022, ya podrán ser tenidos en cuenta para aplicar la nueva reglamentación y sus efectos punitorios.
 
La medida, impecable en la intención primaria, que ya estaba en estudio y llevaba aplicando ‘sanciones menores’, lleva consigo la ausencia, aún, de una probatura de acuerdos mutuos con todas las federaciones y asociaciones ligadas a la casa matriz del fútbol mundial, que asumo poco tardará para ponerse en práctica.
 
En una determinación ejemplar, producto del trabajo de su presidente, Giovanni Vincenzo Infantino, la FIFA marca un antes y un después en el fútbol con normas que nos ofrecen la esperanza de disfrutar del juego con la tranquilidad de acudir a los estadios sin la incomodidad de tener que sufrir los inadaptados en las gradas.
 
Ahora, será menester estrechar la relación de todas las entidades internacionales para aunar esfuerzos y controlar a conciencia a quiénes ingresan a los estadios, algo que ya es factible en casi todo el mundo, y poder marginar a quienes deshonran no sólo al fútbol, a una entidad, a ellos mismos, sino por sobre todo a la estirpe humana.
 
Martín Onti

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!