Figuras de la MLS le rinden homenaje a su madre

NEW YORK, Estados Unidos.- Este domingo se celebra en Estados Undios y otros países de América el Día de las Madres, situación por la cual Jorge Villafaña, A.J. De La Garza, Maurice Edu, Roger Espinoza y Sebastián Velázquez, le enviaron un mensaje a sus progenitoras.
 
Un recuerdo de mamá: Roger Espinoza (Sporting Kansas City)
 
 El número 27 de Kansas City llegó a Estados Unidos con su familia cuando apenas tenía 12 años. Dejando atrás su natal Honduras, la cultura y todo lo que conocía y amaba, el joven tuvo que superar la adversidad para cumplir sus sueños. 
 
Espinoza cuenta que una de las dificultades más grandes que enfrentó en Aurora, Colorado, donde creció, fue la escaza popularidad del fútbol. Sin embargo, con el apoyo incondicional de su familia, Roger consiguió varias oportunidades para jugar mientras estaba en la escuela y fue perfeccionando día a día esa habilidad que le llevó a disputar dos Mundiales con la selección catracha.
 
“Esa vez no teníamos dinero para el viaje con mi equipo. Recuerdo que mi mamá me dio lo poco que ella tenía para que yo pudiera ir. Mi mamá siempre me ayudó mucho, igual mi papá. 
 
Desde ese momento yo me di cuenta del sacrificio de mis padres. La verdad que es muy grande. De eso me acuerdo siempre y que me hace trabajar fuerte todos los días”.
 
El hondureño pagó los esfuerzos de sus progenitores con goles y récords. En el 2008 se vinculó al Kansas City Wizards, ahora Sporting Kansas City, donde jugó cuatro temporadas. Hoy, después de dos años en Inglaterra, el hijo pródigo del club celeste regresó a Kansas para reencontrarse con la afición, y sobre todo, para estar de nuevo cerca de su familia. 
 
Un homenaje a mamá: Jorge Villafaña (Portland Timbers)
 
Cuando se coronó ganador de la primera edición de Sueño MLS en el 2007, el hoy número 19 Portland Timbers se llamaba José Flores. En ese entonces, con 17 años, el defensor llegaba a las canchas de entrenamiento de Chivas USA en Los Ángeles con muchos sueños y ganas de triunfar.
 
A los 21 años, el oriundo de Anaheim fue a corte en noviembre del 2011 para cambiar su nombre de Flores a Villafaña, tomando el apellido de soltera de su mamá. 
 
Con gratitud y lealtad, Villafaña decidió honrar a su madre, quien lo crio sola, y hacer de su éxito y de cada uno de sus goles, un regalo para ella.   
 
 
Mi inspiración, mamá: Sebastián Velásquez (New York City FC)
 
Antes de cumplir 20 años, el colombiano Sebastián Velásquez ya se había probado en las academias de fútbol de los dos gigantes de Cataluña, Barcelona FC y Espanyol.
 
Por azares del destino, no pudo concretar su paso a Europa, y en dos ocasiones volvió a Estados Unidos devastado. En Greenville, Carolina del Sur, lo esperaba quien fue desde siempre su apoyo, y es hasta hoy su inspiración y su heroína: su madre, Vilma.
 
“Yo lo animaba y le decía que no basara sus esperanzas solo en esas situaciones, porque eran experiencias que muy pocas personas habían podido vivir,” dice Vilma de las desventuras de su hijo en el viejo continente.
 
La historia de Sebastián y Vilma dio un giro espectacular en enero del 2012, cuando el joven delantero fue elegido por el Real Salt Lake en el SuperDraft de la MLS, después de haber completado una sesión de pruebas en la academia del equipo. Velásquez se convirtió en el primer jugador de una universidad de dos años en ser seleccionado en un Draft.
 
Hoy defendiendo los colores del New York City FC al lado del ícono español David Villa, Velásquez cuenta con orgullo que finalmente puede ayudar a su mamá económicamente, y que ella por siempre será su mayor inspiración, especialmente en esos momentos cuando la vida le ponía obstáculos.
 
“Lo único que me motivaba era mi mamá. Yo pensaba en mi mamá trabajando tanto todos los días, por un sueldo tan poquito, a mí eso me volví loco. El fútbol da tantas cosas. Yo pensaba, de pronto esta es una oportunidad para que yo la tenga viviendo como una reina. Ella es la única razón por la cual yo juego al fútbol. Obviamente yo amo el deporte, pero es más por ella”, dice Velásquez.
 
Una futura mamá: Meg y A.J. DeLaGarza (LA Galaxy)
 
La campaña #LucaKnowsHeart, en honor al bebé Luca DeLaGarza, hijo del defensor de LA Galaxy A.J. DeLaGarza y su esposa Megan, que nació con síndrome del corazón izquierdo hipoplástico, ha conmovido a la comunidad futbolística a nivel nacional, desatando una inmensa iniciativa social para ayudar a niños con deficiencias cardíacas. 
 
Luca falleció cinco días después de su nacimiento, pero dejó una marca grande en los corazones de sus padres, de los amigos y familiares que acompañaron a la pareja, y de muchos jugadores del LA Galaxy y la MLS, que con goles le brindaron tributo.
 
“Cuando finalmente pude cargar a Luca en mis brazos, momentos antes de su muerte, fue el momento más triste y a la vez el momento más feliz de mi vida,” dice Megan DeLaGarza. 
Ahora, nueve meses después, Meg y A.J. anunciaron que esperan a una niña a quien le pondrán Noelle Cora.
 
“Luca, cuida a tu hermanita desde el cielo”, escribió A.J. De La Garza en su cuenta de Instagram al anunciar el embarazo el mes pasado. 
 
La perseverancia de mamá: Maurice Edu (Philadelphia Union)
 
Después de que el papá y entrenador de toda la vida de Maurice Edu sufriera un derrame cerebral cuando el mediocampista de Philadelphia Union estaba en su último año de colegio, toda la presión y responsabilidad de sacar adelante a su familia recayó en su madre, Molly Edu.
 
 Con cinco hijos que cuidar, Molly muchas veces consideró dejar de costear los gastos relacionados a la práctica del fútbol de sus dos varones, pero su corazón de madre y la fortaleza de un sueño no se lo permitieron.
 
Maurice Edu, con el apoyo de Molly, continuó jugando y dejó su hogar en California para convertirse en la estrella del equipo de fútbol de la Universidad de Maryland. Durante su carrera universitaria, Edu tuvo varias ofertas para dar el salto al profesionalismo, y finalmente firmó un contrato Generación adidas con la MLS.
 
Molly recuerda el día en que su hijo fue seleccionado. “Fue el número uno, el número uno, el mejor… Pero aun así, no tenía título universitario, no tenía gran valor para mí.”
 
Hoy, después de que su hijo militó en Europa, jugó el mundial del 2010 con Estados Unidos, y se convirtió en uno de los jugadores más emblemáticos de la MLS, Molly Edu delata su orgullo de madre con cada sonrisa, pero aún tiene otras expectativas para su hijo mayor: “un título universitario, aunque sea una licenciatura”. 
 

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