Sergi Pàmies se confiesa "culé defectuoso" por no ser antimadridista

Barcelona, 8 abr (EFE).- El escritor catalán Sergi Pàmies se sumerge en la temática deportiva en su nuevo libro, un "ensayo sentimental" del FC Barcelona, y hace una advertencia previa a sus lectores, ya que reconoce tener "una tara": "no soy antimadridista".

El libro, "Confessions d'un culer defectuós" ("Confesiones de un culé defectuoso"), publicado por 'Empúries', aparece en un momento emocional para el autor en el que, asegura, ya cuenta con suficiente vivencia como seguidor del Barça para plasmarla en una publicación, para "probar con un género que no está muy extendido en España, como es la literatura del aficionado de fútbol".

Sobre este género, Pàmies ha recordado la colección 'Hooligans Ilustrados', de 'Libros del KO', como una gran iniciativa en la que seguidores de equipos de fútbol narran su experiencia vital con su equipo, algo que él ha pretendido con esta obra de 165 páginas, "como si fuese una película larga, de unas dos horas y media; si gusta, pues bien, y en caso contrario, no será un drama haber perdido este tiempo leyendo el libro".

El escritor catalán, de lectura obligada para muchos culés desde que en 1994 empezó a escribir columnas cada lunes, primero en 'El País' y actualmente en 'La Vanguardia', reconoce que nunca ha tenido "el nervio necesario para ser periodista deportivo", un sector que asegura que le ha acogido "con mucha generosidad".

El libro es un ensayo sobre su experiencia con el Barcelona, y ya al poco de arrancar la narración el autor realiza una confesión atrevida, que choca con la mentalidad de los seguidores apasionados: "No soy antimadridista. Sé que esto no se entiende. Yo me he esforzado por serlo, especialmente para contentar a mis amigos que sí que lo son. Pero no me ha salido", argumenta.

Nacido en París, donde sus padres se exiliaron tras la Guerra Civil, asegura que allí descubrió el fútbol y disfrutó con muchos futbolistas internacionales como Johan Cruyff o George Best, a la vez que asegura que padecía el aburrimiento del fútbol francés. "Primero fue el fútbol, después fue Cruyff y cuando llegué con diez años a Barcelona, a través de un tío mío entré en el barcelonismo. Pero primero siempre fue el fútbol", ha añadido.

"Creía que en el inicio del libro tenía que hacer esta confesión. A mí me gusta el fútbol, soy del Barça, pero no tengo que ser antinada. Cuando tenía veinte años, mis amigos pensaban que era un gilipollas y algunos creían que en realidad era del Madrid. Al final, cuando tuve a mi hijo, descubrí que para ser del Barça, antes que nada, se producía un proceso simultáneo: para ser culé tenía que ser antimadridista. Pero yo no soy así. Yo no he educado en el antimadridismo a mi hijo, que sí que lo es", ha sentenciado.

Pàmies defiende que, asumida esta condición, su vida como culé le va "muy bien".

"Tan solo desarrollo un punto antimadridista para ver a mis amigos felices, pero nada más. Además, ni en la derrota ni en la victoria vivo en los extremos. Fui muy feliz con el gol de Koeman en Wembley y fue una tragedia perder la final de la Copa del Europa en Sevilla, pero a mi alrededor se vivió como una locura que no entendí, en la primera, y pensaba que algunos se iban a morir, en el segundo episodio".

"Cruyff no era antimadridista", recuerda Pàmies, que en su día llegó a escribir un libro del ídolo azulgrana, fallecido hace unas semanas a los 68 años por un cáncer del pulmón.

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