Horarios

Sáb.Oct.31 12:00 AM EDT
Mar.Nov.03 12:00 AM EST
Vie.Nov.06 12:00 AM EST
Mar.Nov.10 12:00 AM EST
Mié.Nov.11 12:00 AM EST
Jue.Nov.12 12:00 AM EST
Mié.Nov.18 12:00 AM EST
Javier Mascherano, cuarto capitán del Barça. Foto: Getty Images

Mascherano, el cuarto capitán del Barça

MADRID, España.- Cuando Sergio Busquets, el tercer capitán del Barcelona, se acercó a sus compañeros previo a un entrenamiento más del equipo camino a enfrentarse al AS Roma por el trofeo Joan Gamper y mostró un papel con la designación del cuarto capitán del conjunto catalán para esta temporada, todas las sonrisas sólo fueron eso, leves muestras de felicidad sin la exteriorización esperada que en los votos secretos fue unánime apoyo al argentino Javier Mascherano.

El nuevo referente, llamado a llenar el hueco dejado por el saliente Xavi Hernández, aceptó con humildad tamaño honor y sólo dejó que la alegría le inundara personalmente, sin mucha muestra de su evidente orgullo. Hasta en eso se destaca el “Jefecito”.

ARTÍCULO: Hablando de locuras

En un vestuario que le brinda el respeto lógico que supo ganarse en el terreno de juego desde su arribo al Barcelona, proveniente del Liverpool inglés, Mascherano ha superado sin proponérselo a figuras que se han considerado los perdedores en estas elecciones internas para decidir quién reemplazaría a Xavi.

Por presunciones que desde afuera se conocen como ciertas por las sensaciones de adentro, la caminata hacia ese círculo formado sobre el césped fue una tortura para Gerard Piqué, el gran perjudicado en su amor propio por la elección del defensa sudamericano para portar el cuarto gafete en la plantilla.

La cinta de hombres de poder que tras Andrés Iniesta, Lionel Messi, Sergio Busquets, y ahora Javier Mascherano, ostentan los mencionados en el FC Barcelona, será una difícil asignatura de superar para Piqué, a sabiendas de una trayectoria que él mismo ambiciona para su tan previsto y programado futuro dirigencial.

La elección de sus compañeros, quienes prefirieron a Mascherano por sobre él como cuarto capitán culé, no sólo dinamita el inicio de una carrera directiva dentro de la entidad blaugrana, sino que, sobre todo, le condena entre sus pares a comprender que no tiene apoyo moral con quienes pasa gran parte de su tiempo en esta etapa de su vida y, eso, para un hombre con la codicia de Gerard Piqué es un golpe duro de asimilar.

El tiempo en “Can Barça” seguramente hablará por nosotros, por nuestras presunciones, y por nuestra manera de entender las relaciones dentro de grupos humanos, donde la capacidad de colaborar desinteresadamente con hechos palpables tiene más valor que la dudosa imagen que se pretende imponer desde el capricho.

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!