Horarios

Martín Onti: el "Charnego"

Me propongo cada vez que juegan el derbi catalán explicar, y ahora aunque con cierto retraso lo hago, que tan atrás en el tiempo como en el Siglo XVI hubo una considerable corriente migratoria proveniente de Francia a tierras españolas, más precisamente a Cataluña. Que quienes llegaban cruzando los Pirineos en búsqueda de bienestar para los suyos fueron sobre todo occitanos y gascones y que éstos, arribaban a terrenos catalanes con la idea de rehacer sus vidas para conformar nuevos grupos familiares con hijos producto de parejas mixtas que se iban asentando en guetos de ese castigado éxodo galo.
 
 
A estas nuevas generaciones francesas, hijos de inmigrantes nacidos en tierras catalanas, se les denominó con el nombre de ‘Charnegos’. Un apelativo que marcaba una distancia social que ya por aquellos días demostraba mucho más dolor que tener que haber huido de sus propios terruños.
 
Años más tarde, alrededor de los años 1950-1960, cuando muchos españoles deciden buscar una mejora económica en los aledaños de la próspera Barcelona, Cataluña adopta la denominación de ‘charnegos’ de manera despectiva, y hasta xenófoba, para señalar a quienes con sus antepasados no provenían de una línea directa, de origen genuino y de sangre catalana.
 
Siento necesario hacer toda esta introducción en este artículo que busca ser futbolístico, para aclarar diferencias que desde el pasado, a día de hoy, y en un futuro que me resulta incierto por adivinar, seguirán marcando las distancias que por añadidura deportivamente se generan, muy a pesar de alguna gente sana, entre el FC Barcelona y el RCD Espanyol, lo que es decir, entre los hijos del lugar y los que vienen de afuera.
 
 
Del resultado final y categórico que ni siquiera las bravuconadas verbales pre partido de Pau López, con su apellido por condena, pudieron frenar la goleada culé frente a los Periquitos, ni salvar el honor de quienes no son tenidos en cuenta por la ‘Gent Blaugrana’ como ciudadanos catalanes desde el Siglo XVI, queda un corolario de tristeza que ni los versos de Joan Manuel Serrat en sus canciones puede cambiar, ni siquiera teniendo en cuenta que la madre del mismísimo ‘Nano’ era de procedencia aragonesa.
 
Así en la vida como en el fútbol, el Espanyol sigue sufriendo ante el Barça esa mentalidad tan retrógrada provocada bajo el amparo del poder que, desde el Siglo XVI a nuestros días, parece ser propiedad del mundo azulgrana.
 
Martín Onti

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!