Horarios

El delantero uruguayo del FC Barcelona, Luis Suárez, en el encuentro de la ida de las semifinales de la Copa del Rey frente al Real Madrid en el estadio Camp Nou, en Barcelona. EFE

Martín Onti: Dicho lo dicho

MADRID, España.- Decíamos no hace más de 24 horas, justamente, que no había que echar campanas al vuelo en honor de este Real Madrid enarbolando la bandera de Vinicius Júnior y Karim Benzema. Que no era prudente ser demasiado emocional en la consideración de un juego que va progresando de a poco en las intenciones de su técnico Santiago Solari, que no era para confiar en que ya se estaba sobre los rieles del triunfo, sino solamente sobre el camino a enderezar un mal comienzo de temporada.
 
Si bien aquellos dos futbolistas en que se ha apoyado el madridismo para encomendarse al cambio requerido, tras tantos inconvenientes que ha debido soportar la entidad merengue, cumplen con las expectativas futbolísticas, no es lo idóneo apoyarse enteramente en ellos, ni tampoco en un técnico con cierta falta de experiencia.
 
Esta vez en el Camp Nou, por la ida de las semifinales de la Copa del Rey, el Real Madrid podría haber aprovechado mejor la ausencia en la primera parte de Lionel Messi y dejar sentenciada la eliminatoria, algo que desperdició el conjunto de Solari por una mala estrategia y errónea lectura del partido por parte del estratega argentino.
 
Repito, no se puede ser necio y negar la calidad constatada de Benzema ni el promisorio futuro de Vinicius, pero… no se puede cargar tanta responsabilidad a dos hombres que prefieren llegar a la consecución de logros a través de trabajo grupal. Eso es lo que no se termina de entender en el campeón del mundo y es algo que puede llegar a condenarle sino se reforman posturas.
 
El Real Madrid ante el Barça de Valverde, esta noche en el barrio de Les Corts, debió imponerse y dejar esta semifinal cerrada. No lo hizo por temores del entrenador sudamericano dadas las consecuencias del juego, Salió con ventaja desde temprano en el encuentro y en lugar de arremeter ante un Barcelona desvencijado por las circunstancias, le perdonó y le dejó con vida.
 
Un Barça sin Messi, con Coutinho en plan intermitente, con un Suárez cada vez más pesado y predecible, un Malcom que apenas tiene su velocidad como garantía ofensiva, y con Busquets y Rakitic sumidos en la lentitud de sus treinta y tantos años, sólo se podía encomendar al trabajo de sus centrales y su portero para sacar un buen resultado de cara a la vuelta en el Santiago Bernabéu.
 
Se equivocó Santiago Solari porque no es Luis Molowny, Benzema porque no es Alfredo Di Stéfano y Vinicius porque menos es Raúl González. El Madrid pudo haber sacado mejor diferencia y haber provocado un irreparable dolor de cabeza en Ernesto Valverde para el juego de regreso en la capital española a siete días vista.
 

Tags: 

¡Obtén lo mejor de telemundo deportes!