Martín Onti: Eros, Thanatos y el 3-4-3 del Barcelona

Martín Onti: Eros, Thanatos y el 3-4-3 del Barcelona

BARCELONA, España.- Fue el famoso psicoanalista Sigmund Freud quien utilizó los nombres de Eros y Thanatos para referirse a dos instintos básicos que actúan en el ser humano. Estos son el de la vida y el de la muerte que Freud llamó Eros y Thanatos respectivamente, utilizando el nombre de dichos dos dioses de la mitología griega para personificar en Eros lo sublime de la vida y en Thanatos, el camino que conduce a la muerte. Uno en favor de la armonía placentera y el otro teniendo a la autodestrucción como objetivo final.

No tengo la menor idea de si Luis Enrique es un asiduo lector de Sigmund Freud, es más, ni siquiera sé si le apetece leer en general, pero, sí me atrevo a hacer una comparación entre el planteo futbolístico que ha empleado últimamente en el Barcelona el técnico asturiano y las interpretaciones arriba descriptas del psicoanalista austriaco.

 

El conjunto azulgrana, por diversos motivos que pueden tener su razón de ser justificados, ha debido variar sutilmente su planteo de juego. El principal, créase o no, ha sido por el desacople defensivo que provocó en el Barça la lesión de Aleix Vidal, el cual, termina dejando al descubierto la mediocre elección que ya había tomado Luis Enrique habiendo posicionado a Sergio Roberto en esa banda derecha, inclusive desde el inicio de temporada y en detrimento de un especialista como Vidal.

A partir de entonces el Barcelona debió compensar tal desequilibrio con los elementos que había en el plantel, y allí el entrenador culé debió tirar de nombres con experiencia que pudiesen auxiliar a un equipo para poder luchar en cada competencia con todas las posibilidades intactas de lograr títulos.

 

Es así como se llega a la línea de tres en defensa, asumiendo todos los riesgos que de ello deviene en este equipo. El Barcelona, acostumbrado a jugar con sólo un mediocentro –Sergio Busquets- se encuentra de repente parado sobre esa delgada línea que define la brillantez ofensiva de su tridente de ataque y la inestabilidad protectora de su terceto defensivo.

En ello se debate hoy el juego del Barça; en atacar a sabiendas que los alrededores de Ter Stegen son praderas vulnerables a la ocupación del enemigo, que Mascherano, Piqué y Umtiti son fácilmente superados si el adversario contraataca y que el aporte de Messi, Suárez y Neymar deben tener cada vez más de Eros para que Thanatos no termine sucumbiendo en un 3-4-3 tan autodestructivo, por momentos, como la idea de Luis Enrique Martínez.

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